Inspección de Balsas Salvavidas en Ecuador
En un principio, las balsas salvavidas fueron diseñadas para salvar las vidas de los pilotos que luchaban en la Segunda Guerra Mundial. Aquellas primeras balsas salvavidas inflables sirvieron como embarcaciones de supervivencia durante la guerra. Con los avances de la ciencia y la tecnología, las balsas salvavidas inflables pasaron igualmente por transformaciones, fueron perfeccionadas y empezaron a ser diseñadas con un aspecto más sofisticado, a la vez que se les añadió medidas de seguridad adicionales. Hoy en día las balsas salvavidas inflables son equipos de seguridad necesarios que deben llevar todos los aviones y las embarcaciones como parte de su equipo de salvamento.
El término balsa salvavidas se emplea para designar a las embarcaciones transportadas por barcos y aviones para permitir que los pasajeros y la tripulación puedan escapar en una situación de emergencia. Las balsas salvavidas inflables, también denominadas botes salvavidas, vienen equipadas con contenedores de dióxido de carbono de auto-inflado o bombas mecánicas. El mecanismo de liberación de la presión está adaptado sobre la borda de los barcos de tal forma que hace posible que el contenedor o bomba infle automáticamente el bote salvavidas, y el bote se libere de la embarcación que se está hundiendo. Los aviones comerciales frecuentemente transportan balsas salvavidas de auto-inflado en caso de un aterrizaje de emergencia en el mar.
Las balsas salvavidas inflables están llamadas a ser la última oportunidad de supervivencia cuando el avión o el barco están en problemas. Hoy en día las balsas salvavidas están disponibles en tres tamaños: las de una persona para pilotos de aviones pequeños, las de cuatro personas para botes que navegan en alta mar con tripulaciones pequeñas (botes oceánicos), y las de seis u ocho personas para botes con tripulaciones mayores. Las balsas salvavidas inflables están fabricadas de materiales flexibles, normalmente caucho, lona, o neopreno, y mantienen el aire en gran volumen, pero a baja presión.
Generalmente, las balsas salvavidas para el usuario privado están disponibles en tres tamaños: balsas de una persona para pilotos de aviones pequeños, balsas de cuatro personas para botes de navegación en alta mar con poca tripulación y balsas de seis u ocho personas para botes con tripulaciones más grandes. Las balsas de una persona son principalmente de interés para los pilotos de aviones pequeños. Para la construcción de balsas salvavidas inflables de navegación costera que poseen un piso de tejido de una sola capa se emplea un tejido liviano. Los modelos de navegación en alta mar o balsas salvavidas oceánicas son relativamente más pesados, poseen dos o más tubos o cámaras de inflado, y la mayoría poseen un piso de tejido de doble capa que se infla por aislamiento del agua fría.
Las balsas salvavidas de una persona son un pequeño bulto diseñado con una sola silla para el piloto. Las balsas salvavidas de cuatro, seis y ocho personas vienen con una bolsa de lona denominada valise o en un contenedor de fibra de vidrio o plástico denominado canister. La bolsa de lona o valise está diseñada para que la balsa pueda ser trasladada a la cubierta antes de desplegarla y en efecto esto es lo que se debe hacer. El contenedor rígido o canister está diseñado para ser montado sobre la cubierta y se puede fijar para su despliegue automático mediante un mecanismo hidrostático de liberación de la presión. La bolsa de lona o valise es bastante económica, comparada con el contenedor rígido o canister, pero con ésta hay que arrumar las cosas, lo que empuja la balsa hacia el fondo.
Los modernos botes salvavidas a motor utilizan motores para lograr más potencia a fin de entrar o salir de áreas con oleaje. Su construcción es lo bastante avanzada para que puedan ser lanzados al agua en todo tiempo atmosférico y se desenvuelvan muy bien a distancias más lejanas de la costa. A diferencia de las antiguas balsas salvavidas, éstos son más rápidos y no dependen de las condiciones del viento o de la fuerza del hombre. Los aparatos electrónicos más modernos, como las radios y los radares, son de gran utilidad para las balsas salvavidas inflables de la actualidad. El bote inflable de casco rígido es considerado actualmente el mejor tipo de embarcación para rescates en aguas costeras (aguas cerca de la costa), ya que es menos propenso a volcarse por la acción del viento o de las olas grandes. La balsa salvavidas moderna es un bote completamente inflado, bien pensado, bien equipado y en condiciones de navegar. Sin embargo, si su interior no contiene suficiente aire, tienen la tendencia a doblarse en la mitad. De ahí que necesiten ser bombeados mediante fuelles hasta que alcancen la presión adecuada.
Para la prueba de inflado, inspección, reparaciones y reemplazo de materiales obsoletos, como las bengalas y las raciones de supervivencia, las balsas salvavidas inflables se deben mandar a arreglar a un taller de reparación autorizado. Las inspecciones a las balsas salvavidas son bastante costosas; dependiendo del tamaño y el tipo de balsa, una revisión anual le saldrá a un precio de $ 175 dólares estadounidenses, 3 años de inspección a un precio de $ 400 ó más dólares estadounidenses. Dicho precio estará sujeto a modificaciones si se reemplaza la maquinaria u otros aparatos de la balsa salvavidas.